Inadmisible uso de la Universidad

Más de 200 estudiantes han boicoteado hoy con insultos y empujones un acto de Cayetana Álvarez de Toledo, la candidata del PP por Barcelona a las elecciones generales. Que esto suceda en pleno siglo XXI es totalmente inadmisible. Ya ha pasado con más líderes políticos de distintas ideologías, que fueron silenciados y zarandeados por grupos radicales en otros campus españoles. Esta nueva acción violenta de hoy en la Universidad Autónoma de Barcelona es repugnante e impropia de una democracia. Duele ver que esto suceda de nuevo dentro de una Universidad, donde debería reinar la conversación, el debate, la reflexión y el intercambio cultural. Sí, son unos pocos los radicales que lo revientan todo, pero el daño que hacen y la imagen internacional que estamos dando es para echarse a temblar.

La Universidad no es sitio para hacer política. Y mucho menos a pocas horas de que arranque la campaña electoral del 28A. Politizar el templo del conocimiento es no respetar el propio templo.

«Prensa española, manipuladora»

Los siguientes vídeos son un ejemplo más del fascismo macarra (*) que atemoriza a media Cataluña. Sucedió ayer poco después de que Torra encendiese la calle y horas antes de que el Parlament fuese asediado de noche por los radicales, esos que a pasos agigantados están destrozando el discursito buenrrollista de Puigdemont y asociados. «Prensa española, manipuladora». Juzquen ustedes quién manipula y quién se pasa por el forro todos los valores democráticos:

(*) De neonazis, como algunos les tachan, nada de nada. Nuestros fascistas macarras son esos que cuando se acercan los furgones policiales el 90% salen pitando y el otro 10% se quedan desafiando con el «que te pego, leche».

Ya veremos…

Al final tanto revuelo para nada. Forcadell renegando de la DUI ante el Supremo y prometiendo que va a ser buena y va a obedecer al profe español en todo lo que le diga. Al otro lado de la clase, los diputados de la Mesa del Parlament asintiendo lo que diga y pida el Supremo, no vaya a ser que se cabree y los encarcele de nuevo. Ya veremos… Tras las rejas, algunos exconsellers sugiriendo ahora que les saquen de allí porque también harán caso al Estado español y su Constitución y la madre que los parió. Ya veremos… En el exterior, en el centro de Europa, el fugado Puigdemont y sus vasallos permanecen incrédulos porque se les ha ido al carajo el plan A, el B y el C de la República Independiente de Cataluña.

Pues ya veremos… y sufriremos. Porque el 22-D, con el resultado de las urnas en la mano, todo puede resurgir e implosionar. Todo puede volver a estallar. Desde el secesionismo más ciego hasta el 155 más fiero. Y a partir de ahí cambiaremos el “ya veremos…” por el manido “oremos”.