Pistas para ser resilientes en estos agitados tiempos del coronavirus

La resiliencia es el término psicológico que define la capacidad que tiene el ser humano de adaptarse a las situaciones difíciles o extremas. ¿Te suena esto ahora que seguimos confinados por el maldito coronavirus? Pues bien, la Fundación Más que Ideas ha organizado un seminario on line bajo el título “Superación y adaptación al cambio. Cómo ser resilientes en tiempos de Covid-19”. Lo ha impartido Marta de la Fuente Lago, directora de formación del Centro de Psicología Área Humana Madrid y responsable del Servicio de Psicooncología del Hospital MD Anderson Cancer Center Madrid.

Os recomiendo el siguiente vídeo porque Marta (un orgullo de hermana) nos da importantes pistas para afrontar lo que estamos viviendo y para prepararnos para la fuerte crisis que nos quiere abofetear en los próximos meses/años. Lo que estamos viviendo es muy duro y ya nos avisan de que lo que viene será peor. Por eso hay que preparar nuestra mente, nuestro cuerpo y nuestra actitud personal para ser resilientes a toda adversidad y sequía anímica.

Suerte a todos, no te pierdas las preguntas del final y ¡dentro vídeo!

Lo que estamos viviendo es durísimo y ya nos avisan de que lo que viene será peor. Por eso hay que preparar nuestra…

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8 años después… ¿qué queda del 15-M?

Hoy se cumplen 8 años del inolvidable 15-M, el movimiento ciudadano que cambió el panorama político y social de España y que dio origen a nuevos partidos. Nació a raíz de la manifestación del 15 de mayo del 2011 en la madrileña Puerta del Sol, que fue convocada por diversos colectivos con la intención de promover una democracia más participativa alejada del bipartidismo PSOE-PP y del dominio de bancos y corporaciones financieras.

Inicialmente unas cuarenta personas decidieron acampar en Sol esa noche del 15-M de forma espontánea. En días posteriores el movimiento y el hartazgo cobraron mucha fuerza y miles de indignados protagonizaron acampadas en Sol y en otras emblemáticas plazas españolas. La imagen de la Puerta del Sol tomada masivamente por indignados durante 28 días dio la  vuelta al mundo. Centenares de medios internacionales emitieron en directo desde el corazón de Madrid el grito de la España a pie de calle, la más castigada.

¿Qué queda de aquel revolucionario movimiento masivo que tantas simpatías cosechó? ¿Sigue viva esa protesta por la mala situación económica, social y política de España o literalmente ha muerto? ¿Hemos mejorado algo en estos 8 años? ¿Volveremos a ver otro 15-M? ¿Cómo estamos? ¿Indignados o apagados?

Un no rotundo a lo establecido

Hartazgo social

El papa Benedicto «abdica»; el Rey Juan Carlos I abdica y es el tercer monarca en abandonar el trono en menos de dos años; el bipartidismo hace aguas y resurgen partidos minoritarios en Europa; la UE vive la mayor crisis de credibilidad de su historia… Pueden parecer hechos aislados pero no, son conexos, están entrelazados. Este huracán de cambios impensables hace sólo 5 años obedece a un hartazgo social que ha acelerado un fin de ciclo, un no rotundo a lo establecido, una búsqueda de aire fresco que grita la calle desde hace tiempo y que tuvo su origen en aquellos grupos de indignados que acamparon por plazas de media Europa. Aquellos a los que se les llamó perroflautas y yayoflautas y que ahora ya empiezan a sentarse en escaños europeos.

Reuters

La Iglesia, la Monarquía, la Justicia, la Política, la Economía, la Democracia… tantas y tantas instituciones con mayúsculas que están pasando por el aro de fuego de la opinión pública y publicada. Todo este potaje de cambios drásticos e inesperados en el fondo son fruto de un clamor social contra las impunidades, los excesos, los errores colosales, la ausencia de autocrítica, la avaricia del poder, la corrupción reinante, el atornillamiento a las poltronas. En definitiva, el eterno toma y daca entre los de arriba y los de abajo, hartos de pagar tantos platos rotos y tantas pasadas de frenada.

Arde la calle y lo grita en las redes

Aunque algunos aparentan no darse cuenta, desde hace tiempo se le está dando la vuelta a la tortilla del poder reinante, a las fuerzas vivas, a «la casta» como oímos cada 2 minutos en ciertos discursos ultrarrepetitivos. Vivimos una vuelta de sartén a todo menos a la tortilla que alimenta casi todo: la economía. La unidireccionalidad de los mensajes se ha evaporado/aniquilado gracias, en buena parte, a la poderosa irrupción de las redes sociales en nuestras vidas, unas herramientas que, bien usadas, son altavoces de infinidad de voces hasta ahora silenciadas, calladas, frustradas. Las redes no «arden», no. Lo que arde es la calle y lo grita en las redes. Sin cortarse un pelo. Por eso hay tanto mensaje cruzado, tanto ruido, tanta descarga dialéctica ante tanta injusticia social. Por eso todo se cuestiona. Por eso la Casa del Rey era intocable hace cinco años y ahora no.

La civilización del espectáculo parece que empieza a despertar de su letargo y ahora ya zapea el mundo real. Sin duda habrá más cambios inesperados. A la brava o por eliminación. Atentos pues, porque de emociones y tensiones vive y muere el hombre.