Ni PSOE, ni PP, ni Ciudadanos han colgado su programa electoral 2019 en sus webs

A un mes de la celebración de la jornada de reflexión por las elecciones generales del 28 de abril, tan sólo Podemos y Vox han colgado su programa electoral en sus respectivas webs. Ni PSOE, ni PP, ni Ciudadanos facilitan el acceso a sus propuestas sobre empleo, sanidad, corrupción, educación, infraestructuras, pensiones, etc, de cara a los próximos comicios. Flaco favor para ese 45% de españoles indecisos que son los que quitan y ponen gobiernos cada vez que acuden a las urnas, los mismos que no son forofos viscerales ni de siglas, ni de ideologías, ni de líderes políticos de quita y pon.

Podemos, el mejor

La web de Podemos es, con diferencia, la que mejor facilita el acceso a su programa electoral, que está visible en un menú superior. Pinchando en el link se llega a 394 propuestas bien organizadas que se pueden compartir de forma individual en redes sociales.

 

Vox opta por un PDF

En la web de Vox se accede al programa electoral (en formato PDF) desde un link visible en la parte superior de la página. Se puede descargar.

 

Las webs del PSOE y del PP ofrecen los programas ¡del 2016!

Tanto la web del PSOE como la del PP no tienen colgado su programa de cara a la cita con las urnas del 28 de abril. Incomprensible.

Lo único que hay es un menú superior en ambas páginas que cuando lo pinchas accedes a los programas ¡del año 2016!

 

Ni rastro de programas electorales en Ciudadanos

Tras dedicarle bastantes minutos a la web de Ciudadanos, no se localiza ningún programa electoral del partido naranja. Ni rastro. Ni del 28A ni de elecciones anteriores. Haberlos haylos, claro, pero tienen visibilidad cero en su web. Por ahora…

Actualización (27/03/2019)

Un día después de publicar este post, la web del PSOE ha colgado en su web su programa para el 28A bajo el título «110 compromisos con la España que quieres». El PP y Ciudadanos siguen sin mover ficha.

 

Rivera en TVE: 44 «Sánchez» en 31 minutos

rtve.es

«Sánchez», «Sánchez», «Sánchez», «Sánchez», «Sánchez», «Sánchez», «Sánchez», «Sánchez», «Sánchez»… Así hasta 44 veces en sólo 31 minutos. Albert Rivera se despachó a gusto contra el presidente del Gobierno en la entrevista que le hizo Carlos Franganillo en TVE. Incluso citaba a Sánchez cuando la pregunta era sobre cuestiones o polémicas internas de Ciudadanos que nada tenían que ver con el PSOE. Una entrevista plagada de mentiras, e incluso maldades, especialmente en el apartado de Cataluña. Llegó a decir que el PSOE -«Sánchez» por supuesto- no es constitucionalista, el mismo PSOE y el mismo Sánchez que pactaron con Rajoy la aplicación del artículo 155…

Su obsesión fue «Sánchez» y su alergia la palabra «Vox»

Ni una sola mención a Casado, Iglesias y Abascal. Su obsesión fue «Sánchez» y su alergia la palabra «Vox». Hace unos días aseguró que no pactará nunca más con «Sánchez» ni con el PSOE. Ya, ya…Anoche ya dejó caer que ya veremos, que igual sí o igual no -depende de si está «Sánchez»- en su habitual ejercicio de ser un veletas y estar al sol que más calienta. Menuda credibilidad. Me pregunto cuántos miles de votos perdió ayer Rivera y cuántos ganaron el resto. Y también me pregunto si volveremos a ver esta foto que tanto le gustó al líder de Ciudadanos en su día y de la que, por ahora, huye despavorido.

rtve.es

España en estado crítico

En estado crítico. Así sigue España, este país donde criticar es deporte nacional puntuable para las olimpiadas de la estupidez en tiempo real. Todo se critica y vocifera pensando en el siguiente titular o en esos valiosos segundos de apertura en un telediario. Buena prueba de esta lacra son esos políticos trepas, entretenidos ahora en una doble convocatoria electoral decisiva, que aburren criticando al contrario con nula capacidad de autocrítica. Por supuesto, ni hablar de ideas nuevas o propuestas realistas que mejoren la infinidad de problemas que afrontamos los ciudadanos a diario, los mismos que sólo vemos cómo nuestra capacidad adquisitiva se desploma mes a mes. La situación es tan frustrante y desesperante que más del 45% de la población reconoce que no tiene pajolera idea de a quién votar en las próximas elecciones generales.

 
NASA

Siempre nos dicen que nuestros votos son nuestras manos para cambiar todo esto, pero ya no cuela. Nuestra clase política no disimula que están ahí para alcanzar el poder. Como sea y contra quien sea. Lo de más es poder decir que aquí mando yo, por mis bemoles. Lo de menos, los pobres contribuyentes que padecemos en cada televisión, quiosco, bar o dispositivo digital las ocurrencias y cambios de chaqueta de la clase política más mediocre, torticera e infantil de nuestra democracia. Lejos quedan los tiempos en los que un mínimo de diálogo, esfuerzo, dignidad, honradez, equidad y pluralidad presidían el complejo juego político. Tan lejos, tan lejos, que hablamos del siglo pasado.