Xiaomi, sólo 8 años de conquista global

Empecé a oir hablar de Xiaomi hace apenas un año cuando estuve curioseando móviles de bajo precio para regalarle uno a mi hijo de 12 años. Hasta ese momento era una marca completamente desconocida para mí y un par de amigos me la recomendaron. A pesar de mi desconfianza hacia las marcas «extrañas», les hice caso. Con el paso del tiempo, ya tengo muy claro que su recomendación fue estupenda. Y tanto. En 12 meses varias personas de mi entorno ya tienen un smartphone Xiaomi en su bolsillo con unos precios, capacidades y prestaciones que dejan la boca abierta a cualquiera.

Buceando un poco en la Red, descubres que esta empresa china ha sido creada hace tan sólo 9 años y que –aparte de smartphones y tablets– también fabrica electrodomésticos, relojes, pulseras inteligentes, televisores, auriculares, routers, sistemas wifi, baterías para viviendas, drones, toallas, zapatillas inteligentes, camisetas, mochilas, patinetes eléctricos y ahora… coches. Sí, su producto más costoso será un SUV bajo la marca Redmi. Incluso se rumorea que no tardará en dar el salto a los coches eléctricos, un sector al que se sumarán marcas impensables hace años debido al boom que viene y a la sencillez «mecánica» de estos vehículos: Cuatro ruedas, suspensiones, frenos, uno o varios motores eléctricos, una batería potente y un buen sistema operativo que lo controle todo.



Xiaomi nació antes de ayer, en el 2010, su sede está en Pekín y basa su negocio en romper con los márgenes comerciales vendiendo casi todo vía Internet a precios muy bajos y sin que eso afecte a la calidad de sus productos. De hecho, Xiaomi se convirtió en muy pocos años en el cuarto fabricante mundial de smartphones –detrás de Samsung, Huawei y Apple– y no tardará mucho tiempo en subirse al podio tecnológico. En el 2013, tres años después de nacer, fichó al vicepresidente de Google Hugo Barra –hasta ese momento encargado del sistema operativo Android–con la intención de impulsar internacionalmente a la empresa china. Y vaya si lo logró. En octubre de ese mismo año Xiaomi puso a la venta su modelo Mi3 y sus primeras 100.000 unidades se vendieron por Internet ¡en sólo 86 segundos!, según anunció la empresa.

El impresionante éxito del conocido como el «Apple chino» es un buen ejemplo de que Occidente está siendo merendado por el gigante mandarín sin complejo alguno y sin que apenas nos demos cuenta. Si hace años recurrimos a la mano de obra barata de los chinos y les enseñamos a fabricar los productos premium que consumimos en el resto del mundo, ahora son ellos los que nos devuelven la pelota fabricando allí sus productos a un altísimo nivel y luego vendiéndolos aquí con una relación calidad-precio insuperable que saca los colores a nuestras tecnológicas.

Despierta sucia Europa

Hay gráficos impactantes y gráficos demoledores, que te dejan sin palabras, como el que encabeza este post. No hay mucho que explicar y sí mucho que exigir. Exigir que Europa despierte de una puñetera vez. Que después de «dieselizarnos» de forma exagerada, la UE apueste fuerte por los vehículos híbridos y eléctricos. Que se reduzca el IVA al mínimo en la compra de estos coches. Que se ponga en marcha un plan serio de puntos de carga en toda Europa para atender el salto a la movilidad eléctrica que tantos ciudadanos estamos esperando. Que se fabriquen coches de mediana potencia a precios más asequibles. Que las marcas dejen de competir por el eléctrico superdeportivo más macanudo y se centren en producir vehículos realistas para el día a día. Que los Estados adapten su red eléctrica para soportar la fuerte demanda que se avecina. Porque todo esto es imparable. Porque estamos en pleno noviembre a 20 grados de temperatura al mediodía (datos de hoy en A Coruña) con una sequía nunca vista por culpa del maldito cambio climático. Porque en sólo 100 años nos estamos cargando el planeta con tanto humo y tanto hidrocarburo quemado. Porque es más que insoportable respirar millones de micropartículas cancerígenas. Por nuestra salud y la de nuestros hijos, hay que parar todo esto cuanto antes. Despierta sucia Europa.

###

Gracias por leer este post. Si te ha gustado puedes menearlo aquí

¿Pero esto qué es?

Circula en las últimas horas una noticia relevante que ha pasado muy desapercibida, a pesar de que también la ha lanzado la agencia Efe. Tiene mucha tela: Los coches diésel nuevos (Euro 6) contaminan dos veces más que los camiones y buses modernos. ¿En serio? Semejante afirmación sale de aquí:

mm

Demoledor y preocupante estudio

Se trata de un demoledor y preocupante estudio del Consejo Internacional para el Transporte Limpio (ICCT). Los científicos del ICCT utilizaron datos tanto de Alemania como de Finlandia que muestran que los nuevos coches diésel, de la norma Euro 6, generan entre 480 y 560 miligramos de emisiones tóxicas de óxido de nitrógeno por kilómetro, mientras que los camiones y autobuses Euro 6 sólo emiten 210 miligramos por kilómetro. Conviene recordar que el límite de emisiones para autorizar la circulación de coches particulares del Euro 6 es de 80 miligramos por kilómetro. Es decir, los coches diésel modernos contaminan dos veces más que los camiones y ¡seis veces más de lo que dicta la norma Euro 6!

Buf, buf. Si es cierto este estudio, surgen muchas preguntas. ¿Por qué se nos vendió la moto de que los coches Euro 6 son los diésel menos contaminantes de la historia? ¿Si esto es cierto no estaremos ante un fraude masivo en el que todos hemos pagado por una tecnología lobezna con piel de cordero? ¿Cuánta culpa tienen los motores diésel Euro 6 en propagar el venenoso “smog” que respiramos?

Los temidos test de carretera

Cuando estalló el Dieselgate este blog lanzó la pregunta: ¿el principio del fin de los motores diesel? Ahora surge otra: ¿por qué ha pagado el pato sólo Volkswagen ante un fraude en el que, al parecer, están implicadas muchas otras marcas? El ICCT afirma que su estudio confirma la necesidad de complementar los test de emisiones realizados en laboratorio con los realizados en carretera. Con gran retraso acumulado (ya le vale), la Unión Europea pondrá en marcha en septiembre los temidos test de emisiones de un coche en el mundo real. Si lo que sabemos hasta ahora nos saca los colores, cuando sepamos los datos reales de los test en carretera seguro que nos sacarán de nuestras casillas. Definitivamente.

vvv

Pasarse a lo eléctrico o pasar de tener coche

Y ojo, los coches de gasolina Euro 6 tampoco se libran de emitir más contaminantes de lo que pensábamos. Cuando nos escupan los datos de los test de carretera empezaremos a hacer números para pasarnos al vehículo eléctrico en cuanto podamos o, sencillamente, dejaremos de tener coche propio y de paso nos ahorraremos los excesivos gastos que conlleva (seguro, combustible, mantenimiento, averías, etc). No son pocos los residentes en grandes ciudades que no se desplazan en su vehículo para ir a trabajar y ya están pensando en recurrir al carsharing (coches eléctricos compartidos para desplazamientos cortos) o a coches de alquiler cuando escapen con la familia de vacaciones. Cuestión de números y de que definitivamente despierte la siguiente revolución tecnoindustrial que nos tocará vivir.