8 años después… ¿qué queda del 15-M?

Hoy se cumplen 8 años del inolvidable 15-M, el movimiento ciudadano que cambió el panorama político y social de España y que dio origen a nuevos partidos. Nació a raíz de la manifestación del 15 de mayo del 2011 en la madrileña Puerta del Sol, que fue convocada por diversos colectivos con la intención de promover una democracia más participativa alejada del bipartidismo PSOE-PP y del dominio de bancos y corporaciones financieras.

Inicialmente unas cuarenta personas decidieron acampar en Sol esa noche del 15-M de forma espontánea. En días posteriores el movimiento y el hartazgo cobraron mucha fuerza y miles de indignados protagonizaron acampadas en Sol y en otras emblemáticas plazas españolas. La imagen de la Puerta del Sol tomada masivamente por indignados durante 28 días dio la  vuelta al mundo. Centenares de medios internacionales emitieron en directo desde el corazón de Madrid el grito de la España a pie de calle, la más castigada.

¿Qué queda de aquel revolucionario movimiento masivo que tantas simpatías cosechó? ¿Sigue viva esa protesta por la mala situación económica, social y política de España o literalmente ha muerto? ¿Hemos mejorado algo en estos 8 años? ¿Volveremos a ver otro 15-M? ¿Cómo estamos? ¿Indignados o apagados?

«Esto es una puta catástrofe»… O no

¿El fin de la clase media? Encuentra un hueco tranquilo de poco más de 30 minutos para ver este interesante documental dividido en dos partes sobre empleo, pobreza, robots, economía, futuro y muchas cosas más.

Para ver, reflexionar, debatir y compartir. Merece la pena.

Vía @cjescudero

Todos contra todos todo el rato

Todos contra todos todo el rato y en casi todos los ámbitos. Así estamos en estas Galias desde hace años. Resulta agotador levantarse y comprobar que otro día más el sector A le tira los trastos al sector C mientras el B y el D miran con satisfacción la lluvia de misiles que le caen al contrario. Entre tanto ataque y tanta mala baba, ninguna aportación, ninguna sonrisa sincera, ningún mensaje de calma. 



Un pelotón de avionetas debería fumigar España con relajantes naturales para que huela mejor y empezemos el día algo más pausados y reflexivos, para que dejemos de imponer lo nuestro y escuchemos al resto. Es tan fácil como abrir las orejas y cerrar las bocas. Como observar y callarse.

Si todos contra todos todo el rato era el progreso, me bajo en la siguiente parada.


PD: Este post me lo inspiró el escuchar la radio toda la mañana mientras pintaba el techo del baño.