El ejemplo Rubalcaba

Ha tenido que morir Rubalcaba para que las aguas políticas vuelvan a su cauce por unas horas y se instale un poco de sosiego y cordura. El fallecimiento del exvicepresidente socialista a los 67 años por un ictus ha frenado en seco la campaña electoral y ha golpeado a la ciudadanía y a la clase política, que no ha tardado en destacar su papel como hombre de Estado, su habilidad para conseguir lo imposible en política y su astucia muñiendo pactos en todas las estructuras de poder.

Mientras todo son elogios hacia la figura de Rubalcaba y los principales partidos han suspendido hoy sus actos de campaña, la nota discordante la ponen los ultras de Vox. No cancelan sus mítines y no acudirán a la capilla ardiente argumentando que nunca han tenido contacto alguno con el histórico socialista fallecido. Se arrepentirán de este hacer tan garrulo y fuera de lugar.

Escribo esto una hora antes de que hoy se abra a las 20:30 horas la capilla ardiente en el Congreso, la quinta que acoge la Cámara Baja en nuestra democracia. Ojalá el adiós a Rubalcaba sea masivo y ojalá su buen hacer, su ejemplo y su templanza se contagien a los que hoy ocupan escaños. Sobre todo a esos que nos gritan y nos toman el pelo permanentemente desde los telediarios.

Descanse en paz.

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Fotón de Juan Carlos Hidalgo (Efe)

Mabel

María Isabel Lago Pagliery, 79 años, es un bello ejemplo de esas madres y abuelas que se desviven por facilitarnos la vida. Que siempre sonríen y están ahí. Que pacifican con su mirada y templan con su eficacia. Que sufren hacia dentro e iluminan hacia fuera. Esas madres y abuelas sutiles que irradian felicidad, ternura y respeto. Que todo lo dan a cambio de nada. Que exprimen y agotan sus corazones por el bienestar de los demás. Que se ganan el Cielo cada minuto. Esas madres y abuelas que cuando nos dejan nunca olvidaremos, porque su infinita bondad las hace eternas, únicas e irrepetibles.

Madre, ahora sí. Descansa en paz.

 


“May it be” – Enya

«1985» – Solo de piano (Nacho de la Fuente) | Las notas graves de esta composición propia que hice hace 32 años son consejos de mi padre; las notas agudas, consejos de mi madre.

Despertador de conciencias

Concluye un día importante para mi familia. Mi tío Santiago de la Fuente acaba de ser nombrado a título póstumo Hijo Predilecto de Betanzos en un emotivo acto en el Concello. Posteriormente, en el Aula Municipal de Cultura Xulio Cuns se celebró un memorial sobre su vida y se presentó su último libro sobre la política hidrográfica en la República Dominicana, un país donde ejerció de profesor, misionero y, por qué no decirlo, de agitador de poderes fácticos, Iglesia incluida. Entre la infinidad de elogios escuchados esta tarde-noche sobre su peculiar forma de ser, ironizar y actuar, hubo uno que me llamó especialmente la atención: despertador de conciencias. Estas tres palabras definen muy bien a un hombre bueno, un jesuita hasta la médula y un trabajador incansable que siempre buscó el bien común.

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Vicente de la Fuente, hermano de Santiago, recogiendo el título de Hijo Predilecto de Betanzos en un emotivo acto en el Concello | César Delgado

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Aprovecho la ocasión para recuperar un post que escribí aquí en diciembre del 2012 pocos días después de su muerte:

«Lo peor no es la crisis, sino el no querer aprender de ella»

Aunque el siguiente texto lo escribió Santiago de la Fuente García (1938-2012) hace 21 años en y para la República Dominicana, la fortaleza de su mensaje es completamente extrapolable a la España actual. A cualquier país que colectivamente se autoflagela con la palabra crisis y no hace nada más que patalear y quejarse. Lo expongo y enlazo para el que quiera reflexionar y tomar nota:

«Lo peor no es la crisis, sino el no querer caer en la cuenta de las “causas” que la engendraron y la alimentan. Lo peor es que no nos interesa darnos cuenta de sus causas. No sólo de las ajenas, sino también de las propias. Las que pusimos y seguimos poniendo cada día para fabricarla». […] «Lo peor no es la crisis, en cualquiera de sus múltiples facetas. Ni las escaseces en espiral que van degradando nuestra sociedad y convivencia. Lo peor es la actitud que tenemos, de paralítico y menor de edad, de que “alguien nos regale una solución” para la crisis que fabricamos cada día con tanta profesionalidad. Lo peor es que cada día seguimos insistiendo en que alguien “nos regale el milagro”, mientras seguimos casándonos un día y otro con la imprevisión, la irracionalidad y el “no exigir responsabilidades”. Mientras seguimos entregándonos a la desorganización y la insolidaridad. Si nos “quejamos”, pongamos nuestra queja a trabajar. Y si no, no nos quejemos»… [+] «Se buscan realizadores para una Dominicana mejor», página 60

(Este libro recopila sus artículos escritos a lo largo de casi dos décadas en los principales diarios del país caribeño).

Tío Santiago, muchas gracias por todo. A Dios.