El ejemplo Rubalcaba

Ha tenido que morir Rubalcaba para que las aguas políticas vuelvan a su cauce por unas horas y se instale un poco de sosiego y cordura. El fallecimiento del exvicepresidente socialista a los 67 años por un ictus ha frenado en seco la campaña electoral y ha golpeado a la ciudadanía y a la clase política, que no ha tardado en destacar su papel como hombre de Estado, su habilidad para conseguir lo imposible en política y su astucia muñiendo pactos en todas las estructuras de poder.

Mientras todo son elogios hacia la figura de Rubalcaba y los principales partidos han suspendido hoy sus actos de campaña, la nota discordante la ponen los ultras de Vox. No cancelan sus mítines y no acudirán a la capilla ardiente argumentando que nunca han tenido contacto alguno con el histórico socialista fallecido. Se arrepentirán de este hacer tan garrulo y fuera de lugar.

Escribo esto una hora antes de que hoy se abra a las 20:30 horas la capilla ardiente en el Congreso, la quinta que acoge la Cámara Baja en nuestra democracia. Ojalá el adiós a Rubalcaba sea masivo y ojalá su buen hacer, su ejemplo y su templanza se contagien a los que hoy ocupan escaños. Sobre todo a esos que nos gritan y nos toman el pelo permanentemente desde los telediarios.

Descanse en paz.

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Fotón de Juan Carlos Hidalgo (Efe)

«Pedrito» Sánchez

«Pedrito», así le llamaban hasta ahora a Pedro Sánchez algunos altos cargos del PP. Escribo hasta ahora porque el «Pedrito» de marras ha pasado de no tener escaño a ser el nuevo presidente del Gobierno. Tras ganarse a la militancia, tras dos derrotas electorales, tras imponerse a contracorriente en las primarias del PSOE, tras ser secretario general y apartado luego por la cúpula de su propio partido, tras dejar el acta de diputado y pasar a los fríos almacenes de los cadáveres políticos… Tras todo eso, va «Pedrito» y resurge de sus cenizas, derrota a la presidenta andaluza Susana Díaz (respaldada por los barones socialistas), recupera el poder absoluto en el PSOE, vence a la opinión publicada, se alía con Rajoy y Rivera ante el secesionismo catalán y, de la noche a la mañana, se convierte en el séptimo presidente de nuestra democracia. Casi nada.

Asquerosa gangrena

Guste o no, estamos en un sistema parlamentario y una mayoría del Congreso de los Diputados ha dicho NO a Rajoy y SÍ a Sánchez. (180 votos a favor, 169 en contra y 1 abstención). El motivo de este giro político lo sabemos todos: la demoledora sentencia de la trama Gürtel, la corrupción que invade el PP, la inacción del líder de este partido en cortar por lo sano con esa asquerosa gangrena y el hartazgo absoluto de la sociedad española hacia los que permanentemente miran hacia otro lado.

100 días

Vienen tiempos difíciles, muy complejos, que posiblemente deriven a corto/medio plazo en unas elecciones generales. Pero lo que toca ahora es ser demócratas, asumir el resultado, dar una oportunidad al PSOE y a Pedro Sánchez y concederle los 100 días de confianza que han tenido los anteriores presidentes de Gobierno. Lo contrario –echar pestes, tener rabietas infantiles y maldecir a todos los que no piensan como tú– es sencillamente escupir hacia arriba.

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Foto: Borga Puig (DPA)

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Actualización, miércoles 6 de junio
El presidente Pedro Sánchez anuncia su nuevo Gobierno. Se trata del gabinete con más mujeres en la historia de España.

Eduardo Madina tira la toalla

Eduardo Madina renuncia a su escaño en el Congreso y deja la política. Anuncia que iniciará una «nueva etapa profesional» y le desea «la mayor de las suertes» a Pedro Sánchez y al PSOE. Consciente de que su enfrentamiento con Sánchez era una resta a su andadura política en el PSOE, Madina tira la toalla con un gesto que le honra. Esperemos que al final no lo estropee recurriendo a una puerta giratoria, esa escandalosa y sustanciosa vía de escape de tantos políticos en nuestro país.