Papa Francisco: «El mundo se olvidó de llorar»

Rescato las principales frases del Papa Francisco en la entrevista que emitió hoy el programa «Salvados» de La Sexta. Las reparto en bloques temáticos que dan para muchos debates, algunos muy intensos. 

 

Sociedad, política, vida, aborto…

Cuando uno se enfada tiene dos trabajos. Enfadarse y desenfadarse. Si no se enfada se evita dos trabajos.

Quien levanta un muro termina prisionero del muro que levantó.

El miedo es el material sobre el cual se edifican las dictaduras.

En la política insultamos, gritamos, negociamos, pero casi no persuadimos. Y la política va adelante con el arte de la persuasión.

Persuadir significa serenidad y libertad de corazón, no tener atado el corazón a intereses previos, que son los que te exclavizan.

Los países que venden armas no tienen derecho a hablar de paz. Están fomentando la guerra en otro país y luego quieren la paz en el propio… Si armas la guerra allá la vas a tener en tu casa. Quieras o no quieras.

Todo feminismo puede correr el riesgo de transformarse en un machismo con faldas.

No es lícito eliminar una vida humana para resolver un problema… ¿Es lícito contratar a un sicario para resolver un problema?

El chismorreo denigra a una persona, sea cura, monja, laico o lo que sea. Vivir llevando y trayendo cuentos, juzgando a los demás, te tira abajo la dignidad.

Memoria histórica

La sociedad no puede sonreír al futuro teniendo a sus muertos escondidos. Los muertos son para ser enterrados, individualizados en los cementerios, pero no para ser escondidos. Nunca vas a tener paz con un muerto escondido.



Inmigración

No entiendo la insensibilidad. No entiendo la injusticia de la guerra, de la explotación que hace que una persona migre. No entiendo la injusticia de los que cierran la puerta.

El sólo recibir y dejarlos en la calle es una falta de respeto a la persona.

La madre Europa se volvió abuela. Se envejeció de golpe.

El problema de Europa es que se olvidó de que después de la guerra sus hijos iban a golpear las puertas de América.

Estamos viviendo un invierno demográfico grave. Europa no tiene hijos, no recibe migrantes cuando Europa está hecha de migrantes.

Nosotros no medimos el horror de esa gente.

El mundo se olvidó de llorar.

A los católicos que rechazan la inmigración

A esos católicos les digo que lean el Evangelio y sean coherentes.

Medios y redes sociales

Una cosa es estar conectado y otra estar comunicado. La conexión es mecánica y no se da esa relación humana de entendimiento e intercambio. En la comunicación sí se da.

El periodismo tiene la posibilidad de caer en cuatro pecados o actitudes malas: 1) La desinformación, es decir, doy la noticia pero doy la mitad. Informas mal. 2) La calumnia. Hay medios de comunicación que calumnian sin ningún problema, impunemente. 3) La difamación, que es más sutil todavía. Toda persona tiene derecho a la reputación. Te traen una mancha de antes y te la tiran ahora. 4) La coprofilia, el amor a la cosa sucia, el amor a la caca. El amor a los escándalos.

Iglesia

Tenemos una historia en la Iglesia que a veces nos avergüenza.

Hay mercaderes en el Vaticano, como en todos los sitios. El Estado de la Ciudad del Vaticano no se salva de los límites, pecados y vergüenzas de otras sociedades (…) Hay que ir limpiando. El trabajo es estar limpiando, limpiando, limpiando…

Trato de que la limpieza se vaya haciendo sola, pero esto es muy lento. Y sí, hay problemas en el Vaticano, claro que hay problemas.

Los hombres de la Iglesia son ciudadanos y tienen que cumplir con todas sus obligaciones, también con los impuestos.

Todo lo que no sea culto, todo lo que no sea bien común, tiene que pagar impuestos.

En el centro del Evangelio está el pobre. Basta leerlo.

Yo las entiendo (a las víctimas de abusos sexuales en la Iglesia que no salieron muy contentas de la Cumbre celebrada recientemente en el Vaticano). Uno busca resultados que sean hechos concretos, en el momento. Si yo hubiera ahorcado a 100 curas abusadores en la plaza de San Pedro, hubiera ocupado espacio. Y mi intención no es ocupar espacios sino iniciar procesos sanadores. Y eso lleva su tiempo.

La Iglesia no puede ser Iglesia sin la mujer. Por que la Iglesia es mujer, es femenina, es LA Iglesia.

Redentor fue uno solo y murió crucificado. No te olvides de eso.

En teoría puede haberlos (enemigos en el Vaticano) pero antes de declarar a uno un enemigo lo pienso veinte veces. Me cuesta declarar un enemigo.

Capitalismo

Cada vez hay más ricos con mucha plata y más pobres con muy poca plata.

Las guerras se crean por la posesión de la riqueza. Sostengo que estamos ya en una Tercera Guerra Mundial a pedacitos.

África no es para ser explotada, tiene los mismos derechos que cualquiera.

No soy anticapitalista. No soy antisocialista.



Educación

Si tienes un colegio que educa con unos aranceles de aquellos (el Papa mira hacia arriba) entonces tu educación es un poco empresarial.

Homosexualidad

Las tendencias no son pecado.

Nunca se echa del hogar a una persona porque tenga tendencia homosexual.

Una vez que la actitud homosexual está fijada, ese hombre o esa mujer homosexual tiene derecho a una familia. Y ese papá y esa mamá tienen derecho a un hijo, venga como venga.

La entrevista con Jordi Évole concluyó con esta frase del Papa: «Dios te bendiga y reza por mí. Y si no rezas, al menos mándame una buena onda».



 

«Examen de conciencia», una espeluznante serie documental sobre religiosos pederastas

Espeluznante. Así defino la serie documental «Examen de conciencia» que, bajo la dirección del periodista y cineasta Albert Solé, se sumerge en el oscuro mundo de los abusos sexuales a niños en el seno de la Iglesia. Pone los pelos de punta escuchar los valientes testimonios de aquellos menores que ahora son adultos y dan la cara hablando sin tapujos de unos episodios vergonzosos que les han marcado de por vida y han llenado de miedo sus cabezas.

Capítulos muy duros de ver

Los tres capítulos de la serie documental son muy duros de ver, pero hay que hacerlo para hacerse una idea de que estamos ante la punta de un iceberg sucio y muy dañino que la Iglesia española debe aniquilar cuanto antes. Cualquier abuso sexual a un niño es aberrante, pero que lo protagonice un religioso es totalmente irracional y contradictorio con lo que predica. La frase que lo resume todo la dice un abusado: «Que el miedo cambie de bando».

Nuevos casos tras ver el documental

El hilo conductor del documental lo lleva el psiquiatra infantil Miguel Ángel Hurtado, que sufrió abusos de un monje de la Abadía de Montserrat cuando era niño y ahora desvela su nombre. La propia emisión del documental, que se estrenó el 25 de enero, está sacando a la luz nuevos casos de pederastia. Todo hace presagiar que la cascada de vergüenzas se intensificará en los próximos meses dejando en evidencia a muchos encubridores.

No es un problema sólo de la Iglesia

Muchos pensarán que el documental es anticlericlal, pero no es así. De hecho, muchos abusados siguen declarándose creyentes. Pone el foco en un problema tremendo que ha destrozado la vida de muchos niños. Me gustaría que siguiese la serie de Netflix y que el foco de atención girase también hacia otros estamentos sociales. Desde las propias familias, hasta profesores, institutos, clubs y federaciones deportivas, etc. El abuso sexual a los niños no es un problema sólo de la Iglesia. Es una lacra social a nivel global en la que hay numerosos bandos y de la que muchos deberían hacer examen de conciencia.

Spotlight

Anoche me tambaleó tanto Spotlight que no me la saco de la cabeza. Una película incómoda basada en hechos reales que invita a reflexionar a fondo sobre esta imprevisible profesión de contar cosas. Un canto al Periodismo con mayúsculas sobre una escalofriante y repugnante historia que muchos quisieron tapar y unos pocos tuvieron el coraje de contar. De eso se trata el periodismo: descubrir y relatar lo que otros quieren ocultar. Me quedo con el misil de corto alcance en forma de pregunta del director del equipo de investigación Spotlight del diario The Boston Globe: «¿Por qué llegamos tan tarde?»… Es un grito de advertencia hacia esta profesión, tan prostituida y adormecida, que deja pasar temas delante de sus narices por miedo a contarlos a fondo. Una película muy recomendable para todos los que valoran la función social del periodismo y casi obligatoria para los que trabajan, pinchan y cortan en una redacción.

Actualización | 29 de febrero

La Voz de Galicia :: «Spotlight» le arrebata el Oscar a «El renacido»