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El alarmismo perderá las elecciones

El Dicionario de la Lengua Española define el alarmismo como la «tendencia a propagar rumores sobre peligros imaginarios o a exagerar los peligros reales». Eso mismo es lo que está sucediendo ahora en la agotadora precampaña electoral en España, que se hará por fin oficial en apenas tres días. Unos cuantos líderes políticos llevan semanas trabajando duro en la tarea de asustar, sobresaltar e inquietar al electorado, recurriendo a mentiras, descalificaciones, insultos e, incluso, infamias sobre sus rivales de cara a las elecciones del 28 de abril.

Descalificación permanente

Por mucho que insistan, el alarmismo perderá las elecciones. Si ya hemos sufrido precampañas electorales barriobajeras, la de este año es la más sucia que recuerde, evidenciando la absoluta desesperación de quienes recurren a agitar a sus masas de forofos por un puñado de votos. Instalarse en la mentira y la descalificación permanente dice muy poco de unos candidatos a la Presidencia del Gobierno que ya saben que no ganarán ni por asomo las elecciones. 



La gente bien formada e informada no es tonta y distingue perfectamente al buen político del oportunista, del que dice digo, luego Diego y luego se desdice de todo lo anterior. Llevamos más de 40 años de democracia a nuestras espaldas y tantos exabruptos y falsedades ya no se la cuelan a esa masa de españoles trabajadores, callados y cumplidores que están hasta las narices de tanta agitación político-mediática que agota mentes y conciencias.

Los indecisos deciden, otra vez, el próximo Gobierno

La tropa de indecisos, según varias encuestas, agrupa a más del 40% de los españoles con derecho a voto, a los que les quedan apenas 20 días para depositar sus papeletas, para decidir cuál será el siguiente presidente del Gobierno de España. Todos los sondeos dejan claro quien ganará los comicios. Lo que no aclaran es quién se llevará el Euromillones de la mayoría absoluta y se sentará en la Moncloa. Vienen muchas curvas y derrapes sobre piso deslizante y lo único de lo que debemos alarmarnos como demócratas es que se traspase la línea roja del sentido de Estado y se caiga en manos de radicales, esos cuyo deporte favorito es reventarlo todo.

2 Comments

  • Joan

    Deseo con todas las fuerzas de que soy capaz que tengas razón, te lo aseguro. Tanto radicalismo, tanto alarmismo y tanto alborotar al personal por todas partes me tiene sencillamente agotado. Que sea lo que tenga que ser, pero que acabe esta campaña electoral que, coincido contigo, és la más sucia y rastrera de todas. Ahora, hay otra cosa a la que voy dando vueltas: aunque gane algún partido que sea capaz de calmar un poco la tormenta, veremos cuanto dura la tranquilidad. No sé si son imaginaciones mías, pero los radicalismos cada vez son más intensos y con un mayor número de gente que les apoya. Da miedo, mucho miedo pensar en qué puede llegar a desembocar esto.

  • Henrry Ramirez

    Esta misma receta, la están aplicando actualmente en mi País (Venezuela), todas las quejas a las que recurren los grupos violentos y terroristas que se quieren hacer del poder, (todas son mentiras) y hay quienes les hacen el juego para engañar y hacerlas creer como verdades…… (Hace falta que Dios intervenga, para que cambie esas mentes de maldad); porque como yo lo veo, ya se desbordó y creo que nosotros (los humanos conscientes) no lo vamos a corregir..

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