El pacto a tres podría estar cerca

De vez en cuando hay que mojarse, ahora que todo el mundo en España juega a politólogo. Vamos a ello con algunas pistas y alta posibilidad de equivocación. O no…

Ningún apoyo

El PP está más solo que la una. Asediado por una corrupción imparable y sistémica en muchos territorios debería de preguntarse en serio por qué narices no cuenta con ningún apoyo en el Congreso. Ninguno.

Odiada casta

Podemos también empieza a estar muy solo y seguirá implosionando en las próximas semanas porque parte de las bases se sienten traicionadas por una cúpula que ya dirige como aquella odiada casta. ¿Recuerdan?

Medio campo

La coherencia del PP y Podemos ha sido no moverse ni un milímetro de los extremos. La coherencia del PSOE y Ciudadanos ha sido encontrarse en el medio campo; eso los convierte en el centro del juego.

Centrando balones

Lo único factible a día de hoy es un pacto programático entre PSOE y Ciudadanos. Bueno, regular, malo o peor, al menos han centrado balones y han hecho algo en estos cansinos 90 días de espera por un nuevo Gobierno.

¿Jugada maestra?

Los líderes de PSOE y Podemos pecan, con diferentes intensidades, de infantilismos y arrogancias que nada aportan. Más bien restan. Tampoco ayuda nada el absoluto inmovilismo de Rajoy porque se vendió como «jugada maestra» el que dejase pasar de largo la primera investidura y ahora muchos en el PP se arrepienten de que no se haya intentado al menos un pacto de mínimos con Ciudadanos.

Tocando techo

Hasta ahora Podemos buscaba con descaro ir a unas elecciones con el convencimiento de que pasarían a ser segunda fuerza política. Pero las últimas encuestas revelan que ha tocado techo y pasaría a ser la cuarta. La arrogancia, las viceprepotencias y la teatralización de la política pasan factura. La gente no es tonta. 

Pacto a tres

Tal y como están cosas, el pacto a tres podría estar cerca porque muchos en Podemos ya advierten de que no quieren pasar a la historia como el partido que frenó un Gobierno de cambio. Podemos se abstendría en la investidura de Pedro Sanchez y facilitaría así un Ejecutivo PSOE-Ciudadanos.

Legislatura breve

La legislatura sería breve y tensa y el Gobierno Sánchez-Rivera en minoría acabaría recalentado y desgastado por las imposiciones de la UE, que sigue callada y al acecho. PP y Podemos ejercerían una dura oposición y, a medio plazo, recuperarían electores y protagonismo.

Ciencia ficción

El otro posible pacto a tres bandas (PP-PSOE-Ciudadanos) sería in extremis y muy de ciencia ficción ya que sólo sería factible si en las próximas semanas se apartan de la primera línea política tanto Rajoy como Sánchez.

Retratados

Si finalmente hay que ir a las urnas, el 26-J votaremos mejor informados sobre los actuales líderes políticos porque todos se han retratado. Para bien y para mal.

2 respuesta a “El pacto a tres podría estar cerca”

  1. El único pacto que siempre ha existido, desde antes de las elecciones, es PP+PSOE+Ciudadanos. Los dos primeros hace mucho tiempo que votan lo mismo en los temas que importan y son los únicos que siguen apoyando la política europea sin reservas. Los terceros solo existen porque alguien pensó que PPSOE necesitaría una tercera pata para resistir a Podemos (y no se equivocaba).

  2. Coincido, sobre todo, en que la corrupción del PP es sistémica, Podemos se enfrenta a muchas contradicciones, cualquier acuerdo de gobierno daría como resultado una legislatura breve y, en caso de repetir elecciones, todos conoceremos mejor a cada líder y a cada partido. Y suscribo la opinión anterior sobre la pata que sostiene a un bipartidismo agotado.

    No me gusta la sobreactuación de Podemos, sus gestos efectistas y la utilización de eslóganes en el Parlamento. Y me parece inadecuado que se arroguen la representación de «la gente». Pero rechazo con la misma fuerza que Rajoy se apropie del concepto de «sentido común» y a Ciudadanos se le llene la boca hablando de «centro».

    No sé qué pretendía Iglesias anunciando en un tono soberbio ante la prensa que quería X ministerios y que Pdr Snchz tendría que agradecer la oportunidad de convertirse en presidente. Pero Podemos no pasará a la historia como la fuerza política que impide un cambio. Ciudadanos ha dicho por activa y por pasiva (y no hace falta que lo jure…) que siempre votará NO a un gobierno donde se encuentre Podemos. Y mientras le hace guiños (literales en Twitter) al PP, propone que quien lo desee «se adhiera» al pacto que ha firmado con el PSOE. La misma humildad que se intuía en Rivera cuando hablaba insistentemente, a mediados de diciembre, de «los tres partidos que optamos a ganar las elecciones, PP, PSOE y nosotros» (no ha colado; el cachondeo empieza a ser monumental cuando se publican algunas encuestas). Anotarse un tanto si consiguen apartar a Rajoy será una nueva exhibición de postureo (tengamos en cuenta, por ejemplo, que un juez considera probado que este partido se financió ilegalmente desde su fundación…).

    La izquierda posee un afán inconformista y transformador, una concepción abierta de la vida, y una predisposición tan grande a los cambios, que siempre permanece fiel a su traidición de disputas y divisiones mientras decide qué hacer y cómo. Mientas tanto, una inmensa parte de la derecha se aglutina en torno al poder.

    Los parches no bastan contra una pulsión de cambio, sólo contribuyen a aumentar la presión. Falta empatía, a veces, cuandos se defiende un statu quo. Siempre acaba surgiendo esa tensión entre elegir injusticia o desorden…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *