Marujeo estridente y barato

Glassy Heart Powered UpEl nuevo director de Televisión Española (TVE), Manuel Pérez Estremera, dijo al tomar el cargo una frase muy cabal: «Vivimos una cierta esquizofrenia, al pedir una televisión de calidad que al mismo tiempo tenga audiencia». Cierto. Muchos son los que justifican sus programas de telebasura con el share que alcanzan. Presumen de lograr cotas de audiencia del 2Vista previa de los cambios0-30% sin pensar en la calidad de lo que ofrecen. Sólo miran la cantidad y la rentabilidad. Lanzan al espacio radiomagnético programas en los que abundan rumores barriobajeros y estúpidos, discusiones de personajillos, tertulias amañadas y un periodismo de investigación rosa que saca los colores a los periodistas de verdad. Hoy empieza Gran Hermano VIP, sólo una semana después de terminar el sofocante GH6. Vuelta al marujeo estridente y barato. Y lo peor de todo… mucha de esta cutrez televisiva se lanza en horario ¿infantil?

¿Schumacher bate otro récord?

Sin título

El piloto alemán Michael Schumacher dona 7,4 millones de euros (cerca de 1.300 millones de pesetas) para ayudar a las víctimas del maremoto que asoló siete países asiáticos. El alemán, ganador de siete títulos mundiales, posiblemente ha batido otro récord. Esta vez el de las donaciones particulares al fatídico tsunami. Acaba de cumplir 36 años y hace un espectacular regalo a su conciencia y a miles de afectados. Lo fácil es pensar que a los ricos «les sobra el dinero», pero lo difícil es soltarlo en semejantes cantidades. Es de agradecer la avalancha de ayudas a la catástrofe, la gran mayoría anónimas. Y todo a pesar de que algunos famosos y famosetes se apuntan a esta moda solidaria con el único fin de salir en la foto. Como siempre.

Lavado de imagen de Bush

El presidente norteamericano George W. Bush ha visto en la tragedia del sureste asiático la gran oportunidad para lavar su imagen internacional. El mayor gestor de armas de destrucción masiva quiere liderar ahora una campaña de solidaridad sin precedentes. Y sin cortarse un pelo ha puesto al frente de ella a su padre y al mismísimo Bill Clinton. En plena Navidad Bush ya ha protagonizado titulares y fotos en primera página, dejando ver que pronto nos olvidamos de sus sucias andanzas en Irak, Guantánamo, Naciones Unidas, el protocolo de Kioto, etc, etc. Lo mejor de todo es que Bush hizo un apunte histriónico: que el dinerito lo aporten los ciudadanos. De libro.