Europa nos mira

Robert Ghement | Efe

 

Europa nos mira hoy atentamente. España es el primero de diez países que convocan un referéndum sobre la Constitución Europea y hay gran expectación por lo que suceda. La posibilidad de que la abstención sea alta está en boca de todos y preocupa al Gobierno de Zapatero, que ha apostado fuerte por este plebiscito. Más de 100.000 policías vigilarán que el único grito que se oiga hoy sea el de la Democracia. El Ejecutivo traslada una escueta pregunta a cerca de 35 millones de españoles: «¿Aprueba usted el Tratado por el que se establece una Constitución para Europa?». Hace 19 años que no se convoca un referéndum en España. Lo fácil es resolver las incógnitas a golpe de Real Decreto. Lo difícil es jugársela en una votación. Hoy se nos tiene en cuenta a todos, incluido el Rey. Y sólo por eso compensa participar.

El Mundo.es / Efe :: Las razones del «sí» y el «no»

Hoy toca reflexionar

La campaña ha terminado, los políticos ya se han callado y viene el silencio. Hoy es la jornada de reflexión para el referéndum de la Constitución Europea y toca pensar un poquito. 24 horas para decidir si mañana introducimos en la urna SI, NO o voto en blanco. O pensar si no introducimos nada. Cavilar si merece la pena expresar libremente nuestra opinión cuando bajemos a por el pan, el periódico o a pasear al perro. Mañana nos dejan hablar otra vez en las urnas. Y deben opinar el máximo de voces. El que se abstenga de hacer nada, pues buen domingo. Pero los que se mojen, que transmitan decisión y firmeza. Que huyan del sí pero no y del no pero sí que llenó estos días la boca de algunos políticos. Y que tengan claro que el referéndum es sobre el proyecto común de 25 países, 25 culturas. No para pegarle un portazo al Gobierno de Zapatero. Día de reflexión. No de genuflexión, ni sumisión, ni imposición. Que cunda.

Texto íntegro de la Constitución Europea (PDF)

Malos humos

 

En las próximas semanas el Gobierno dará luz verde a la ley contra el tabaquismo, con la que se prohibirá fumar en las empresas con superficie superior a los 100 metros cuadrados. La medida es amparada por el Comité Nacional de Prevención del Tabaquismo (CNPT), que aglutina a sociedades médicas y científicas, y cuenta con el apoyo de gran parte de la sociedad española. Pero hay un matiz inquietante que hoy se desvela: Sanidad quiere que la nueva ley prohíba incluso las salas para fumadores en el centro de trabajo. Una arriesgada decisión que se volverá insoportable para los adictos a la nicotina que literalmente no pueden dejar de fumar. Ya imagino los daños colaterales en las empresas: Mala leche reinante; nerviosismo y ansiedad a tutiplén; deseos de largarse fuera a echar un pitillo; vuelta a la adolescencia con caladas clandestinas en los baños, sudoración excesiva, ligeras taquicardias… Demasiado para el cuerpo y la mente.

Lo agradeceremos todos

El Gobierno debe pensar en esos sempiternos fumadores que suman ya su vigésimocuarto fracaso en respirar limpio. Lo dice el propio CNPT: Cada día 9.000 españoles intentan dejar de fumar y sólo 300 siguen abstinentes al cabo de un año. Respetemos esas salas de intercambio de humos. Serán sólo para ellos y sus pulmones. Lo agradeceremos todos. Sobre todo los que no queremos descubrir sus auténticos malos humos.