Más de 200 estudiantes han boicoteado hoy con insultos y empujones un acto de Cayetana Álvarez de Toledo, la candidata del PP por Barcelona a las elecciones generales. Que esto suceda en pleno siglo XXI es totalmente inadmisible. Ya ha pasado con más líderes políticos de distintas ideologías, que fueron silenciados y zarandeados por grupos radicales en otros campus españoles. Esta nueva acción violenta de hoy en la Universidad Autónoma de Barcelona es repugnante e impropia de una democracia. Duele ver que esto suceda de nuevo dentro de una Universidad, donde debería reinar la conversación, el debate, la reflexión y el intercambio cultural. Sí, son unos pocos los radicales que lo revientan todo, pero el daño que hacen y la imagen internacional que estamos dando es para echarse a temblar.

La Universidad no es sitio para hacer política. Y mucho menos a pocas horas de que arranque la campaña electoral del 28A. Politizar el templo del conocimiento es no respetar el propio templo.