Mientras el precio de la luz se dispara hoy a su quinto récord histórico consecutivo y este agosto acumula ya los ocho mayores valores de la serie histórica, el Gobierno de coalición -al igual que los anteriores- sigue sin hacer absolutamente nada que frene la vergonzosa pobreza energética que asola España. El sistema eléctrico (y las facturas) es tan farragoso, avaricioso y perverso que no entra en cabeza alguna que nadie ponga fin a esta insultante subida de tarifas, que ni siquiera ha movilizado a la calle. Aunque Aimar Bretos intenta explicar lo inexplicable en el siguiente vídeo, un servidor sigue sin entender absolutamente nada y por qué narices no se apuesta ya por una infraestructura eléctrica española de futuro que sea autosuficiente, no dependa tanto de terceros países y esté blindada al descomunal baile de precios del alocado primer mundo. Dale al play y asómbrate sobre cómo de mal está el patio eléctrico:

Toda esta desvergüenza planificada en altos despachos es un varapalo encorbatado a la economía de millones de familias, que ya no pueden más y no llegan ni al día 15 del mes. También es un frenazo en seco para la compra de coches eléctricos, ese importante y caro salto a la movilidad eléctrica que piden a gritos los que llevan años alertando de los nocivos efectos del cambio climático.

PD: Los archivos interneteros son divertidamente perversos. Reír por no llorar.

 

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