Tel Aviv sufrió anoche un atentado en que murieron al menos cuatro personas y más de 40 resultaron heridas. Un terrorista suicida activó un explosivo junto a una cola de jóvenes que iban a entrar en una conocida discoteca. Es el primer ataque sangriento desde el alto el fuego firmado el pasado 8 de febrero por el primer ministro israelí, Ariel Sharon, y el presidente palestino, Abu Mazen. La violencia llama a la violencia y ahora le toca a Israel hacer una machada, digo una llamada. La Autoridad Nacional de Palestina (ANP) anuncia que no cederá al chantaje de los terroristas. Buenas palabras e intenciones ante lo que les viene encima. Sharon, fiel a su estrategia, no se quedará de brazos cruzados. Vuelve la rutina de la muerte en el flagelante Oriente Miedo.

Guerra eterna en Oriente Medio :: Negociación o tanques

Comparte este post

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *