Otra salvajada de ETA

La banda terrorista ETA hizo estallar un coche bomba sobre las 9.30 horas en el Campo de las Naciones (Madrid) resultando heridas más de 40 personas y causando numerosos daños materiales. El vehículo estaba cargado con unos 30 kilos de explosivos. La salvajada fue a unos 500 metros de la inauguración de la feria Arco, que contó con la presencia de los Reyes y el presidente de México, Vicente Fox. Fue la respuesta de ETA a la detención de 14 miembros legales (no fichados por las fuerzas de seguridad) durante la pasada madrugada. Los necios sólo responden con la violencia, el resto con la fuerza de la palabra.

«No hay camino para la paz, la paz es el camino» (Gandhi).

Un templo destemplado

Estuve ayer en la Catedral de Santiago y he vuelto a ver algo que duele muy adentro: su mal estado de conservación. Entristece ver las humedades, la suciedad, el musgo que la invade, desperfectos en las vidrieras, el severo desgaste de sus piedras… Tantos detalles por arreglar y tantos Xacobeos por celebrar. No comprendo el estado de abandono de un monumento románico que es Patrimonio de la Humanidad desde 1985; un templo que acoge los restos del Apóstol Santiago, patrón de España; uno de los centros de peregrinación a nivel mundial, junto a Roma, Jerusalén, Fátima, Lourdes o la Meca… Lanzo este SOS por si a algún gobierno o gobernante se le ocurre la genialidad de dedicar unos cientos de millones para adecentar esta joya arquitectónica. Desde hace años veo en Compostela un templo destemplado, una catedral enferma. Necesitaba decirlo. Gritarlo. Denunciarlo.

La pataleta de Almodóvar

Pedro Almodóvar y su hermano Agustín han pedido la baja «definitiva» en la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas de España por su total «desacuerdo con el sistema de votación, así como otros aspectos que rigen el funcionamiento de la entidad, tales como la falta de información en cuanto al número de participantes en las distintas votaciones»… Bla, bla, bla. Su productora, El Deseo, aseguró ayer que solicitaron la baja a finales de diciembre del 2004. Justo cuando el éxito rotundo de la película Mar adentro en los Premios Goya estaba en boca de todos. No hace falta ser muy avispado para ver que estamos ante una pataleta del cineasta y el productor, que se fueron con las manos vacías en el último certamen cinematográfico. ¿Por qué cargan ahora las tintas contra la Academia y no lo hicieron, por ejemplo, el pasado verano? ¿Por qué esperaron hasta después de la gala del cine español para dar esta noticia? La sensación desde fuera es que todo es fruto de un rebote monumental del director manchego, con ciertas dosis de arrogancia y mal perder. Y sólo una semana después del sonoro fracaso en los Goya de su película La mala educación. Así de simple.