Fase 1: Puñetazo en toda la cara

Buena parte de España ya está en la fase 1 de la desescalada por la pandemia del coronavirus. La responsabilidad social individual de cada uno será clave para avanzar a la siguiente fase o retroceder. Es decir, hay que usar mascarilla cuando vamos a coincidir con más gente con la que no convivimos, lavarse las manos varias veces al día, toser en el antebrazo, etc, etc. Las normas las sabemos de sobra. Ahora toca aplicarlas y escapar de aglomeraciones si no queremos regresar al confinamiento estricto porque ha surgido un rebrote del covid-19 y las ucis se vuelven a saturar. Como decimos los gallegos, mucho sentidiño.

Copio y pego de Google: “La responsabilidad social individual es la conducta ética del ciudadano para consigo mismo y con su entorno y va mucho más allá del cumplimiento de las obligaciones legales. Está relacionada con nuestra actitud en el hogar, con nosotros mismos, con nuestra familia, con nuestros amigos, con el ambiente, con el trabajo”…

¿Queda claro , no? Atención al mensaje final de este vídeo (vía @aberron). Es un puñetazo en toda la cara. Al que le duela, que deje de hacer el tontolaba.

Casi 50.000 sanitarios contagiados en España: algo habremos hecho muy mal

El doctor Carballo advirtió hace 3 años que había que prepararse ante una «inevitable pandemia mundial»; nadie le hizo caso

Casi 50.000 sanitarios contagiados en España: algo habremos hecho muy mal

Aparte de las dolorosas 26.478 muertes y las 223.578 personas contagiadas hasta ahora por la pandemia del coronavirus, España arrastra una cifra escandalosa que no registra ningún país del mundo: casi 50.000 sanitarios contagiados, concretamente 47.481 en el momento en el que escribo estas líneas. Desgraciadamente, al menos 60 de ellos han muerto.

A las potentes lecciones inviduales y sociales que nos deja el covid-19, habrá que sumar una autocrítica profunda de todo el sistema sanitario para ver qué protocolos, prácticas, estrategias, ausencias o decisiones políticas nefastas han desencadenado todo esto. Algo habremos hecho muy mal para que uno de los mejores sistemas sanitarios del mundo ponga en peligro a todo su personal. Hay que investigarlo a fondo para saber qué ha pasado y que no se repita.

El doctor César Carballo, adjunto de Urgencias del Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid, habla claro sobre esto y sobre muchas cosas relacionadas con el covid-19:


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El PP debe pensárselo muy bien

Estamos en unas horas cruciales en el complejo combate contra el coronavirus en España y todo el mundo mira hacia el principal partido de la oposición, que en estos momentos se opone a dar luz verde a la cuarta prórroga del estado de alarma. En mi opinión, aferrarse a esa negativa es de locos. Los mismos que protestaron, con razón, porque el Gobierno de Sánchez no tomó medidas a tiempo contra el covid-19, ahora plantean que este domingo concluya el estado de alarma y ya podamos salir todos de casa…

El coronavirus sigue aquí (ayer se duplicaron en España los contagios del día anterior) y no sabe si hay Gobierno, si es de izquierdas o de derechas o si hay estado de alarma o confinamiento. Le da exactamente igual. Lo único que le interesa es infectar al máximo de personas como buen virus cabrón que es. En estos momentos en los que está en juego la salud de todos los españoles y que haya un mínimo de cordura y templanza política, enlazo con este interesante artículo de la periodista Victoria Prego, que centra balones directos sin regate alguno:

Casado no puede votar No al estado de alarma

Victoria Prego

De pronto las cosas se le han puesto feas al Gobierno, pero hay que decir de antemano que se lo estaba buscando desde hace más de un mes. Y eso es así porque al principio, seguramente por angustia ante la crisis que se le venía encima, pero después sencillamente por una soberana torpeza y una falta de visión política inexplicable y carente de justificación, el Gobierno no se ha tomado la menor molestia en hablar previamente con los partidos de la oposición, incluidos sus socios de moción de censura y de investidura, a propósito de las medidas que se disponía a adoptar para hacer frente al ataque del coronavirus.

Ni una llamada, ni una consulta, ni una mínima negociación que condujera a un pacto. Nada de nada. Tan solo la preceptiva comunicación telefónica -dos o tres minutos de conversación- del presidente para informar a sus interlocutores que pensaba pedir la obligada autorización al Congreso para decretar o prorrogar el estado de alarma en el país, esquema que se ha repetido en todas las ocasiones.

Hasta ayer. Ayer las cosas cambiaron cuando Pablo Casado se plantó. Porque sucede que esos que se gasta Pedro Sánchez no son modos de imponer al país entero a base de exigir a las fuerzas de la oposición que acaten sin rechistar unas decisiones que, si estuvieron justificadas en un primer momento habida cuenta de…

[+] El Independiente


 

Actualización 6/05/2020. El Congreso ha aprobado la cuarta prórroga del estado de alarma decretado por el Gobierno por la pandemia del coronavirus, que llevará las restricciones hasta las 0.00 horas del 24 de mayo. Esta nueva ampliación ha cosechado menos apoyo que las anteriores puesto que el PP se ha pasado a la abstención y ERC al bloque del ‘no’.