Descafeinado, solo o ¿con leches?

Duele pensar que en este recién año 2005 vamos a perder demasiado tiempo analizando si el Plan Ibarretxe nos lo darán descafeinado, solo o ¿con leches? En un momento en el que aún estamos construyendo y ampliando la UE, ya conseguimos una moneda única y estamos acariciando la Constitución europea, surge un plan que incomoda a la gran mayoría. Una iniciativa que es una clara marcha atrás, pues pulveriza el concepto de aldea global y nos hunde otra vez en las estúpidas batallas del localismo y el terruño. Un plan, que no proyecto, muy elaborado para conseguir un «pacto político para la convivencia», que otorgaría al País Vasco el estatus de «libre asociación» con España, con competencias propias de un Estado independiente. Con un lenguaje muy medido y calculado, Ibarretxe no tiene reparos en decir pacto, convivencia, libre asociación, competencias propias… Bonitas palabras que, en mi opinión, sobran.

Pacto: Aquí no hay visos de acuerdo alguno. Más bien imposiciones ilegales. Véase el referéndum que proyecta.
Convivencia: Que se lo digan a los miles de vascos que cada mañana bajan a comprar el pan acompañados de un escolta.
Libre asociación: Por desgracia hoy en día hay muy pocas asociaciones plenamente libres en el País Vasco.
Competencias propias: Posiblemente Euskadi es la región de todo el planeta tierra con más competencias propias. ¿Qué más quieren?

Esperemos que todo esto no se arregle «a tortas», como dijo el mismo Ibarretxe.

Algo falla

Algo falla cuando los partidos políticos y los jueces se ven impotentes para impedir la libertad de Ignacio de Juana Chaos, un sanguinario terrorista de ETA condenado a casi 3.000 años por 25 crímenes. Algo falla si este asesino sale a la calle, después de cumplir sólo 18 años de su macrocondena. Se descubre que la nueva Ley para el Cumplimiento Integral de las penas por terrorismo no se puede aplicar con carácter retroactivo. Una ley tan deseada y prometida que ahora se vuelve inútil. Habrá que hacer lo que sea para cambiarla y no quedar de brazos cruzados. De aquí al 2007 cinco de los etarras más sanguinarios volverán a casa por Navidad. Miedo.